¿Qué pasó con Flash el 31 de diciembre de 2020 y se pueden abrir hoy los archivos .swf?
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- sofia_salas

Adobe dejó de dar soporte a Flash Player el 31 de diciembre de 2020, y el 12 de enero de 2021 el propio programa empezó a bloquear cualquier archivo .swf, incluso en ordenadores donde seguía instalado. Sí se pueden abrir hoy: con Ruffle, un emulador de código abierto, o en las colecciones de Internet Archive y Flashpoint. Se recupera lo que era un archivo autónomo. Se pierde lo que hablaba con un servidor.
La diferencia con Fotolog o Google Reader es de naturaleza. Aquí no cerró una empresa: dejó de ejecutarse un formato. Las webs seguían en su sitio, los .swf seguían en el servidor, y el navegador dejó de saber qué hacer con ellos. Un rectángulo blanco donde antes había un juego, una intro, una infografía electoral.
¿Por qué Adobe puso fecha de caducidad en 2017?
Porque llevaba siete años perdiendo la batalla del móvil y el estándar alternativo ya estaba hecho. El iPhone salió en 2007 sin Flash y sin intención de tenerlo. En abril de 2010 Steve Jobs publicó Thoughts on Flash, una carta abierta donde lo acusaba de consumir batería, de no entender el táctil y de ser una capa propietaria entre Apple y los desarrolladores. En noviembre de 2011 Adobe anunció que dejaba de desarrollar Flash Player para navegadores móviles, y con eso admitió que la mitad de la web ya no era su terreno.
Mientras tanto, HTML5 absorbía sus tres funciones: la etiqueta <video> para el vídeo, <canvas&got; y WebGL para la animación y el juego, y CSS para lo que antes era una animación vectorial. YouTube cambió su reproductor por defecto a HTML5 en enero de 2015. Google AdWords dejó de aceptar anuncios en Flash el 30 de junio de 2016 y dejó de servirlos el 2 de enero de 2017: ese fue el golpe económico real, porque la publicidad era lo que pagaba las herramientas de autor.
El 25 de julio de 2017 Adobe anunció el final con tres años y medio de aviso, coordinado con Apple, Google, Microsoft, Mozilla y Facebook. No fue una retirada por sorpresa, fue un apagado programado con calendario público.
¿Cuándo lo quitó cada navegador?
| Fecha | Qué pasó |
|---|---|
| Abril 2010 | Jobs publica Thoughts on Flash |
| 9 nov. 2011 | Adobe abandona Flash en navegadores móviles |
| Dic. 2016 | Chrome 55 pone HTML5 por defecto y Flash a clic |
| 2 ene. 2017 | Google deja de servir anuncios en Flash |
| 25 jul. 2017 | Adobe anuncia el fin para finales de 2020 |
| Jul. 2019 | Chrome 76 lo desactiva por defecto |
| Sep. 2020 | Safari 14 sale ya sin soporte |
| Oct. 2020 | Microsoft publica la actualización KB4577586, que elimina Flash de Windows |
| 15 dic. 2020 | Firefox 84 sale sin capacidad de ejecutarlo |
| 31 dic. 2020 | Fin oficial del soporte de Adobe |
| 12 ene. 2021 | Flash Player bloquea la reproducción de cualquier contenido |
| 19 ene. 2021 | Chrome 88 elimina el código del navegador |
Con dos excepciones que siguen vivas. En China, Adobe cedió la distribución a una empresa local y allí existe una versión específica que no se apagó. Y para empresas que pagan, Harman —socio de Adobe— vende soporte comercial a quien tiene aplicaciones internas en Flash que no puede reescribir.
¿Qué se llevó por delante en la web en español?
Cuatro cosas distintas, y conviene separarlas porque no se recuperan igual.
- Las intros. Entre 2000 y 2008, la web de cualquier estudio, discoteca, bodega o ayuntamiento con ambición empezaba con una animación y un «saltar intro» en la esquina. Eran un único
.swfautónomo, y por eso son lo que mejor se salva hoy. - Los juegos de portal. Minijuegos.com abrió en 2002 y los catálogos de juegos en castellano se contaban por miles. Los portales sobrevivieron pasándose a HTML5; su fondo de armario en Flash, no.
- La animación. Cálico Electrónico estrenó en 2004 hecho en Flash y distribuido por web. Se salvó porque sus autores lo subieron a YouTube como vídeo, es decir, renunciando a que fuera interactivo. Lo que no dio ese salto quedó atrapado en el formato.
- El periodismo de datos de la década. Los especiales de elecciones, los mapas, las infografías interactivas de los grandes diarios españoles entre 2004 y 2012 se hicieron en Flash. Muchas siguen enlazadas desde noticias de su día y cargan un hueco vacío. Lo mismo pasa con material educativo público de aquellos años que vivía en repositorios oficiales.
¿Cómo se abre un .swf en 2026?
Hay tres vías, por orden de comodidad:
- Ruffle (ruffle.rs). Un emulador escrito en Rust que se compila a WebAssembly, empezado en 2019. Hay extensión de navegador y aplicación de escritorio: arrastras el archivo y se ejecuta. Soporta muy bien ActionScript 1 y 2, que es la inmensa mayoría del material de los dos mil; ActionScript 3 funciona de forma parcial y va mejorando versión a versión.
- Internet Archive. Desde noviembre de 2020 integró Ruffle en su biblioteca de software y mantiene una colección de Flash (archive.org/details/softwarelibrary_flash) que se reproduce en el navegador sin instalar nada. La Wayback Machine también guarda
.swfcapturados en su momento. - Flashpoint (flashpointarchive.org), en marcha desde enero de 2018. Es el proyecto serio de conservación: por encima de los 100.000 juegos y decenas de miles de animaciones, descargables en un paquete que incluye reproductores antiguos y un servidor local falso que imita al que ya no existe. Si algo no va en Ruffle, suele ir aquí.
¿Qué no se puede recuperar?
Todo lo que no era un archivo, sino una conversación. Un juego que guardaba puntuaciones en un PHP de un dominio caducado arranca y se queda colgado pidiendo datos a nadie. El vídeo que llegaba por RTMP desde un Flash Media Server no tiene de dónde llegar. Las webs que cargaban decenas de .swf sueltos según navegabas necesitan que el archivo guardara todos, y casi nunca los guardó: la Wayback Machine capturaba el principal y se dejaba los hijos.
Tampoco vuelven los multijugador, ni las aplicaciones hechas en Flex contra bases de datos internas, ni lo que exigía identificarse. Y queda un problema de otro orden: el .swf es un binario compilado. El proyecto original, el .fla con sus capas y su línea de tiempo, estaba en el disco duro de quien lo hizo. Herramientas como JPEXS Free Flash Decompiler sacan los gráficos y parte del código de un .swf, pero no devuelven el original editable. Para la mayor parte de aquella producción, esos discos duros ya no están.
Lo que sí puede hacer cualquiera, si tiene un .swf propio en una copia de seguridad: subirlo a Internet Archive o proponerlo a Flashpoint. Ahí es donde se está decidiendo qué parte de aquella web queda abierta y qué parte se queda en una carpeta que nadie va a mirar.
