Hasta el 8 de noviembre de 2005, para tener un .es había que demostrar que el nombre era tuyo: marca registrada, denominación social o nombre y apellido. Así funcionaba aquel filtro, lo que costaba y lo que pasó con los registros cuando se abrió.
Infovía fue la red con la que Telefónica dejó conectarse a internet desde cualquier provincia al precio de una llamada local marcando el 055. La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones fijó su final para el 1 de diciembre de 1998 porque estorbaba a la competencia, y la sustituyó Infovía Plus, un producto más en un mercado ya abierto.
Yahoo avisó el 16 de octubre de 2019 y el 14 de diciembre borró los archivos de todos sus grupos. Lo que se salvó depende de quién descargó qué, y de si el grupo era público o privado.
Desde 2009 la Biblioteca Nacional rastrea el dominio .es y guarda lo que encuentra, con una ley detrás que la obliga. Así se consulta, en qué se diferencia de Internet Archive y por qué casi nadie la usa.
Historia del software como servicio: de los programas hechos a medida y los disquetes de ContaPlus a la campaña de Salesforce contra el software, la suscripción por puesto y la vuelta del desarrollo propio.
El 12 de enero de 2021 cualquier contenido Flash dejó de arrancar, y con él se fueron dos décadas de juegos, animaciones y webs. Un archivo hecho por aficionados y un emulador escrito en Rust los han devuelto a la pantalla.
El trackback avisaba a un blog de que otro lo había citado, y Technorati contaba cuántos blogs distintos te habían enlazado en seis meses. El spam inundó los avisos, Google Analytics se quedó con la medición, y la red de conversación entre blogs dejó de verse.