¿Qué fue el manifiesto contra la Ley Sinde de 2009 y en qué acabó la ley?
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- sofia_salas

El Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en internet se publicó el 2 de diciembre de 2009, tenía diez puntos y apareció el mismo día, con el mismo texto, en miles de webs españolas. Pedía que ninguna página se cerrase sin sentencia. No frenó la norma: la disposición se aprobó dentro de la Ley de Economía Sostenible el 15 de febrero de 2011.
Aquel diciembre, quien abría el lector de feeds por la mañana encontraba el mismo bloque de texto repetido veinte, treinta veces seguidas, en blogs de tecnología, de cocina, de derecho y de fotografía. Era el mismo párrafo idéntico en todos, sin adaptar, sin comentario. Esa uniformidad era el mensaje.
¿Cómo se coordinó un texto que apareció a la vez en todas partes?
El detonante fue el anteproyecto de Ley de Economía Sostenible que el Gobierno de Zapatero presentó a finales de noviembre de 2009. Escondida entre medidas de reforma económica había una disposición final que creaba una comisión dependiente del Ministerio de Cultura —dirigido entonces por Ángeles González-Sinde, de ahí el apodo— con capacidad para ordenar la retirada de contenidos y el cierre de webs de enlaces. El control judicial quedaba reducido a una autorización rápida y formal.
El texto de respuesta se cerró en una reunión de periodistas, blogueros, abogados y profesionales de internet celebrada en Madrid el día anterior a su publicación. Diez puntos, unas doscientas palabras, redactadas para que cupieran enteras en cualquier entrada de blog. El acuerdo era publicarlo íntegro, sin editar y sin firma individual, el 2 de diciembre. Muchos sitios sustituyeron además su cabecera por un rectángulo negro y hubo quien dejó su portada reducida al manifiesto durante unas horas.
Funcionó porque la blogosfera española de 2009 todavía tenía una infraestructura común: agregadores, blogrolls, feeds cruzados y una lista relativamente corta de nombres que casi todo el mundo leía. Copiar y pegar un texto en tu propia web era el gesto de participación disponible, y no dependía de ninguna plataforma que pudiera decidir qué se veía.
¿Qué pedía exactamente el manifiesto?
El primer punto establecía que los derechos de autor no podían situarse por encima de derechos fundamentales como la privacidad, la presunción de inocencia, la tutela judicial efectiva o la libertad de expresión. El segundo es el que se citó durante los tres años siguientes:
La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia.
El resto sostenía que la propiedad intelectual no debía cambiarse sin un debate abierto, que las industrias culturales necesitaban adaptar sus modelos de negocio en lugar de reclamar cambios legislativos, y que los ciudadanos debían participar en la elaboración de las normas que les afectan.
La reacción oficial fue rápida. El 3 de diciembre el Ministerio de Cultura convocó a un grupo de firmantes en Madrid; la reunión terminó sin acuerdo y los convocados salieron a contar que el Gobierno no pensaba retirar la disposición. En los días siguientes se montó un wiki, Red Sostenible, para seguir el trámite parlamentario punto por punto.
¿Qué recorrido siguió la ley después?
| Fecha | Qué ocurrió |
|---|---|
| 2 de diciembre de 2009 | Publicación simultánea del manifiesto de diez puntos |
| 3 de diciembre de 2009 | Reunión en el Ministerio de Cultura, sin acuerdo |
| Diciembre de 2010 | Los cables de WikiLeaks publicados por El País muestran la presión de la embajada estadounidense sobre el Gobierno español en este asunto |
| 21 de diciembre de 2010 | La Comisión de Economía del Congreso tumba la disposición con los votos de PP, CiU y PNV |
| 15 de febrero de 2011 | El Congreso aprueba la Ley de Economía Sostenible con la disposición dentro, tras pactarse un trámite judicial reforzado |
| 4 de marzo de 2011 | Ley 2/2011, de Economía Sostenible. La disposición final cuadragésima tercera modifica la Ley de Propiedad Intelectual, la LSSI y la ley de la jurisdicción contencioso-administrativa |
| 30 de diciembre de 2011 | El Gobierno de Rajoy aprueba el Real Decreto 1889/2011, el reglamento de la Comisión de Propiedad Intelectual, con José Ignacio Wert en Cultura |
| 1 de marzo de 2012 | Entra en vigor el reglamento y arranca la Sección Segunda, la llamada Comisión Sinde-Wert |
| 4 de noviembre de 2014 | La Ley 21/2014 amplía sus potestades y añade sanciones que pueden alcanzar los 600.000 euros |
Entre la aprobación de febrero de 2011 y la puesta en marcha de marzo de 2012 hubo un cambio de gobierno. La norma la impulsó el PSOE, la bloqueó el PP en comisión, la aprobaron ambos después y la desarrolló el PP en el Consejo de Ministros del último día de 2011.
¿Por qué la pelea de 2011 ya no fue de los blogs?
Catorce meses separan las dos movilizaciones y el vehículo cambió por completo. En diciembre de 2009 el gesto era publicar un texto en tu web. En febrero de 2011, cuando la ley se aprobó, el gesto era un hashtag: #nolesvotes, la campaña lanzada contra los tres partidos que habían pactado la votación, nació en Twitter y en un wiki, no en la blogosfera. Álex de la Iglesia, presidente de la Academia de Cine, anunció su dimisión por este asunto en su cuenta de Twitter días antes de los Goya del 13 de febrero de 2011.
La diferencia práctica es de propiedad. Un manifiesto replicado en dos mil webs seguía visible al día siguiente, y al mes siguiente, porque cada copia estaba en un servidor distinto y bajo el control de su autor. Un trending topic duraba unas horas y su archivo pertenecía a una empresa estadounidense. Tres meses después, el 15M usó ya casi solo las redes, y muchos de los blogs que habían replicado el manifiesto llevaban meses sin actualizarse o habían movido a sus autores a Twitter, donde escribir costaba menos esfuerzo y llegaba a más gente el primer día.
¿Qué quedó de aquello?
La Sección Segunda de la Comisión de Propiedad Intelectual sigue existiendo y tramitando expedientes de retirada de contenidos. Su volumen de cierres efectivos fue siempre modesto comparado con el ruido del debate, en parte porque las webs afectadas se movían de dominio en cuestión de días.
Del manifiesto queda el texto, que puede leerse todavía en decenas de blogs que nunca lo borraron y en las capturas de Internet Archive de diciembre de 2009. Y queda la constatación de una capacidad que no se volvió a ejercer: la de que un sector entero de la web en español acordara una acción y la ejecutara el mismo día sin pedirle permiso a nadie. Las movilizaciones posteriores en España se dieron en plataformas cuya visibilidad depende de decisiones ajenas a quien publica.