Ghidra se filtró en 2017 y la NSA la regaló en 2019: qué es Ghidra, la herramienta de la NSA que se volvió código abierto
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- sofia_salas

Qué es Ghidra, la herramienta de la NSA que se volvió código abierto en 2019: un programa que sirve para desmontar otros programas, es decir, para tomar un ejecutable del que no tienes el código fuente y reconstruir qué hace, función por función. La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos lo usó durante años de puertas adentro. En marzo de 2019 lo puso a disposición de cualquiera, gratis, y un mes después subió el código a GitHub.
Marzo de 2017: un nombre en una filtración
La primera vez que el público leyó la palabra Ghidra fue en marzo de 2017, entre los documentos de Vault 7, la filtración que WikiLeaks atribuyó a la CIA. Aparecía como una herramienta más, sin el programa, sin capturas que permitieran usarla. Quien se dedicaba a la ingeniería inversa se quedó con el nombre y con la pregunta de siempre: qué tendrían dentro de los organismos de inteligencia que no tuviéramos fuera.
Fuera, el oficio vivía de dos cosas. IDA Pro, el desensamblador comercial que llevaba desde los años noventa siendo la referencia, con licencias caras para un aficionado. Y radare2, gratuito y de código abierto, potente pero con una curva de aprendizaje que espantaba a mucha gente.
Qué es Ghidra, la herramienta de la NSA que se volvió código abierto en 2019
En marzo de 2019, dos años después de la filtración, la NSA presentó Ghidra en la RSA Conference de San Francisco, la feria anual de la industria de la seguridad. Los binarios se publicaron ese mes; Wikipedia fecha la primera versión estable, la 9.0, el 5 de marzo de 2019. El repositorio de GitHub se había creado el 1 de marzo y el código fuente se hizo público alrededor de un mes más tarde.
La licencia elegida fue Apache 2.0, una de las más permisivas que existen: se puede usar, modificar y redistribuir, también con fines comerciales. Lo que salía no era una herramienta recortada para relaciones públicas. Traía desensamblador para muchas arquitecturas de procesador, un descompilador que convierte el código máquina en un pseudocódigo parecido a C, trabajo colaborativo en servidor y la posibilidad de automatizarlo con scripts.
Por qué la NSA regala una herramienta
La agencia no cobraba por Ghidra, así que no había un modelo de negocio que explicar. La explicación más razonable está en el mercado laboral. La NSA necesita analistas de ingeniería inversa, y los estudiantes que aprenden con una herramienta suelen querer seguir usándola. Una herramienta pública, gratuita y abierta forma a gente que llega al puesto sabiendo usarla, y además recibe correcciones de miles de usuarios externos.
Qué pasó después
El recelo inicial era previsible: una herramienta de la NSA que te descargas y ejecutas en tu ordenador. Precisamente por eso la publicación del código fue lo que más pesó. Cualquiera podía leerlo, compilarlo y comprobar qué hacía. Siete años después, el repositorio supera las 81.000 estrellas y sigue vivo: la versión 12.1.4 salió en agosto de 2026.
Ghidra cambió el punto de entrada al oficio. Las universidades pudieron enseñar ingeniería inversa sin pagar licencias, los retos de captura de la bandera (CTF) la adoptaron como herramienta por defecto y apareció un ecosistema de extensiones. Entre los proyectos de aficionados que reconstruyen videojuegos clásicos hasta obtener un código compilable, Ghidra es hoy una de las herramientas habituales.
Qué queda de ello hoy: los agentes de IA
El último giro llegó en 2025. En marzo apareció GhidraMCP, un servidor que conecta Ghidra con asistentes de inteligencia artificial mediante el protocolo MCP, y que ya pasa de las 10.000 estrellas. En agosto, Microsoft Research presentó Project Ire, un agente que clasifica malware de forma autónoma usando, entre otras cosas, Ghidra. Y en octubre de 2026 se viralizó REA, una herramienta para Claude Code, Codex y Cursor que acepta Ghidra 12.1 como uno de sus motores de análisis.
Es decir, el programa que en 2017 era un nombre en una filtración lo lanza hoy un modelo de lenguaje cuando alguien le pregunta cómo funciona un ejecutable. Su uso legal tiene los mismos límites que tuvo siempre la ingeniería inversa: en la Unión Europea, la Directiva 2009/24/CE permite observar el funcionamiento de un programa que usas legítimamente y descompilar solo lo indispensable para la interoperabilidad. Lo que sí ha cambiado desde 2019 es que la herramienta para hacerlo está en cualquier ordenador doméstico.
Fuentes: repositorio oficial de Ghidra (fecha de creación, licencia y estrellas consultadas en la API de GitHub el 7 de octubre de 2026); artículo de Wikipedia sobre Ghidra.