¿Qué eran Barrapunto y Kriptópolis y cómo funcionaba aquella moderación por karma?
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- sofia_salas

Barrapunto y Kriptópolis fueron las dos grandes comunidades técnicas en español, anteriores a los medios de tecnología. Barrapunto abrió el 7 de junio de 1999 como clon del estadounidense Slashdot, con comentarios puntuados de -1 a +5 por moderadores por turnos. Kriptópolis nació en 1997 como boletín de criptografía y derechos digitales. Barrapunto dejó de responder en agosto de 2019 y el dominio de Kriptópolis lo ocupa hoy una web de casinos con criptomonedas.
¿Qué era exactamente Barrapunto?
Un sitio de noticias enviadas por los propios lectores, filtradas por un grupo de editores y comentadas en hilos. Lo montaron seis personas del entorno del software libre español: el periodista Javier Candeira (Candyman), los profesores Jesús M. González Barahona (Baranda), Pedro de las Heras (Poncho), Vicente Matellán (VMO) y Manuel Castro (Man), y el informático Álvaro del Castillo (ACS). El modelo llegó por vía portuguesa: Gildot, el clon de Slashdot en portugués, ya había demostrado que la traducción funcionaba, y el propio Del Castillo lo contó así en una presentación de Hispalinux en 2001. El motor era Slash, el software libre con el que funcionaba Slashdot, y el equipo acabó contribuyendo a su desarrollo. En junio de 2000 constituyeron empresa. El dinero salía de banners pagados por impresión, con tarifas muy por encima de las de ahora, y se iba en sueldos, alojamiento y gastos.
El volumen da idea de lo que era: en febrero de 2006 tenía 20.000 usuarios registrados, casi 40.000 historias publicadas y más de 500.000 comentarios. Cuando algo llegaba a portada, la web enlazada recibía una avalancha de dos o tres días que a veces tumbaba el servidor, y a eso se le llamó el «efecto Barrapunto». Desde julio de 2004 los contenidos se publicaron con licencia Creative Commons de atribución.
¿Cómo funcionaba la moderación por karma?
Nadie borraba comentarios. Se les bajaba la puntuación hasta que dejaban de verse para quien leía con el umbral por defecto. Las piezas del mecanismo eran estas:
- Puntuación del comentario: de -1 («troll») a +5 («inspirado»), con adjetivos que explicaban el voto.
- Puntuación de salida: 0 para los anónimos, que firmaban todos como «pobrecito hablador»; 1 para el usuario registrado con menos de 20 de karma; 2 a partir de 20. Quien arrastraba mal historial salía directamente en -1.
- Karma: una escala de 1 a 50 que subía o bajaba según cómo moderaban los demás tus mensajes.
- Puntos de moderación: se repartían de forma pseudoaleatoria entre los usuarios veteranos, frecuentes y con karma positivo. No había un cuerpo de moderadores fijo; te tocaba.
- Umbral de lectura: +1 por defecto, configurable por cada lector. Un comentario anónimo no aparecía salvo que alguien lo subiera.
- Metamoderación: hacia 2005 se añadió la moderación de las moderaciones. Quien usaba mal sus puntos tardaba más en volver a tenerlos.
¿Qué era Kriptópolis y por qué cerró el 1 de octubre de 2002?
Kriptópolis empezó en 1997 como boletín de correo sobre criptología, escrito por José Manuel Gómez, que no venía de la universidad. A finales de 1999 lo recibían 14.000 suscriptores. Después se convirtió en comunidad con noticias, comentarios y ficheros para descargar: en los doce meses anteriores a septiembre de 2002 sumó casi 6.000.000 de páginas vistas, más de 15.000 usuarios registrados y 3.000 comentarios repartidos en 800 noticias.
Lo que lo tumbó fue la LSSI, la Ley 34/2002, de 11 de julio, que entraba en vigor el 12 de octubre de 2002. Kriptópolis llevaba dieciséis meses de campaña monográfica contra ella, con el abogado Carlos Sánchez Almeida entre sus firmas. El 27 de septiembre el editor anunció el cierre del sitio para el 1 de octubre, y la explicación tenía más de cálculo de riesgo que de gesto:
«Mis asesores legales no cesan de aconsejarme que adopte las máximas precauciones. En la práctica, y dada la ambigüedad de la ley, las medidas preventivas a adoptar son tantas que la decisión más confortable sería cerrar.»
Volvió antes del 12 de octubre, con otro formato y otro gestor de contenidos, y siguió publicando más de una década.
¿Por qué aquellas discusiones se adelantaron a los periódicos?
Porque eran las mismas discusiones. En Kriptópolis se debatía si un Estado puede obligar a debilitar el cifrado; la Unión Europea lleva desde mayo de 2022 dando vueltas a la propuesta de escanear los mensajes antes de que se cifren. Se debatía la obligación de guardar los registros de conexión de todo el mundo: llegó a España con la Ley 25/2007 y el Tribunal de Justicia de la UE anuló la directiva europea que la sostenía el 8 de abril de 2014. En Barrapunto se movilizó contra la directiva de patentes de software, que el Parlamento Europeo tumbó el 6 de julio de 2005 por 648 votos contra 14 y 18 abstenciones.
La moderación distribuida también estaba resuelta antes: puntuación por pares, umbral que elige el lector y revisión de los propios moderadores, todo funcionando en 2001. Las redes sociales llegaron al mismo problema una década después y lo abordaron subcontratando revisores.
¿Qué queda hoy de cada una?
| Barrapunto | Kriptópolis | |
|---|---|---|
| Arranque | 7 de junio de 1999 | 1997, como boletín de correo |
| Quién lo hacía | Seis fundadores; empresa desde junio de 2000 | José Manuel Gómez, con colaboradores |
| Dinero | Banners por impresión | Sin actividad económica; colaboración altruista |
| Mayor cifra conocida | 20.000 registrados y más de 500.000 comentarios (feb. 2006) | 15.000 registrados y casi 6 M de páginas vistas (año hasta sep. 2002) |
| Último contenido | 8 de junio de 2018 | El rastro de publicaciones se pierde en 2015 |
| Dominio hoy | No renovado; el sitio dejó de responder en agosto de 2019, sin comunicado | El .org no aloja nada del proyecto; el .com es una web en inglés de casinos con criptomonedas |
¿Se puede leer aquello todavía?
En parte. De Barrapunto quedan copias en el archivo de internet, portada a portada, con los hilos y sus puntuaciones: web.archive.org/web/2010/http://barrapunto.com/. Como desde julio de 2004 el material salió con licencia de atribución, republicarlo es legal citando a quien lo escribió. De Kriptópolis hay capturas del .org en el mismo archivo, aunque los hilos de comentarios se recuperan peor porque dependían de la base de datos. La entrevista de Xataka con Candeira y Del Castillo, «llenamos un vacío que nadie ha recuperado», es hoy el mejor relato de primera mano de cómo se sostuvo y cómo se apagó.