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Archivo rescatado de la blogosfera española, 2003-2006

¿Por qué cerró Tuenti si tenía 15 millones de cuentas en España?

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sofia_salas
¿Por qué cerró Tuenti si tenía 15 millones de cuentas en España?

Tuenti cerró su red social en febrero de 2016 por decisión de Telefónica, que había comprado el 85% de la empresa en agosto de 2010 por unos 70 millones de euros y para entonces la usaba como operador móvil. Cuando apagó el muro ya llevaba años perdiendo uso: los adolescentes que la habían llenado crecieron, se pasaron a Facebook —en español desde 2008— y se hablaban por WhatsApp.

¿Qué era exactamente Tuenti y por qué hacía falta una invitación?

Tuenti arrancó en Madrid en 2006 con una idea sencilla y una restricción muy poco habitual: no había registro abierto. Para tener cuenta tenía que invitarte alguien que ya estuviera dentro, y cada usuario disponía de un número limitado de invitaciones. Eso hacía dos cosas a la vez. Convertía el acceso en algo que se pedía en el patio del instituto, y garantizaba que la red se pareciera a la vida real: la lista de contactos de un chaval de dieciséis años en Tuenti era, literalmente, su clase y su barrio.

La otra diferencia estaba en la privacidad. El perfil por defecto solo lo veían los contactos aceptados; no había forma de buscar a alguien desde fuera, ni de que Google indexara nada. Los álbumes de fotos, las etiquetas, el tablón y los mensajes privados vivían detrás del formulario de acceso. Aquello se vendió como una ventaja frente a Facebook, y lo era. También explica por qué hoy no queda casi nada guardado.

Y el uso real no era el muro. El chat y los mensajes privados eran lo que mantenía a la gente conectada horas: quedar, hablar, mandarse las fotos del fin de semana. Tuenti funcionaba como mensajería antes de que la mensajería tuviera una aplicación propia en el móvil.

¿Cuánta gente lo usaba de verdad?

La cifra de 15 millones que se repite son cuentas registradas, no personas conectándose cada día. La empresa manejó ese número hacia 2012, con la red ya en descenso, y nunca publicó de forma regular usuarios activos comparables con los de Facebook. Es la trampa clásica de las redes en retirada: el registro acumulado solo sube, aunque nadie vuelva a entrar.

Fecha Qué pasó
2006 Arranca Tuenti en Madrid. Solo se entra por invitación de otro usuario.
Febrero de 2008 Facebook estrena su versión en español.
2009-2010 Tuenti es la red dominante entre los adolescentes españoles.
Agosto de 2010 Telefónica anuncia la compra del 85% por unos 70 millones de euros.
2011 Las mediciones de audiencia en España ya sitúan a Facebook por delante en usuarios únicos.
2012 Nace Tuenti Móvil, operador virtual sobre la red de Movistar. La empresa habla de unos 15 millones de cuentas.
2013 Rediseño completo, orientado a mensajería y llamadas.
Febrero de 2016 Se apaga la red social. Tuenti sigue solo como marca de telefonía.

¿Cómo ganaba dinero Tuenti?

Poco y tarde. La publicidad existía, pero con una densidad deliberadamente baja: el argumento interno era que saturar de anuncios una red de menores mataba el producto. Se probaron páginas para marcas y juegos con moneda virtual, sin que ninguna de las dos vías llegara a sostener la compañía. El público era además el peor posible para monetizar: adolescentes sin tarjeta de crédito y con un consumo publicitario de valor bajo.

De ahí sale la compra de Telefónica. Lo que la operadora adquirió en 2010 no fue un negocio publicitario sino un canal directo a millones de jóvenes españoles justo cuando empezaban a elegir su primera línea de móvil. Con esa lectura, todo lo que vino después encaja: en 2012 Tuenti se convirtió en operador virtual sobre la red de Movistar, con tarifas pensadas para que navegar por la propia Tuenti no consumiera datos, y la marca se exportó como operador a varios países de América Latina, entre ellos Argentina, Perú y México.

¿Qué falló cuando Facebook empezó a hablar español?

Facebook tuvo versión en español en febrero de 2008 y a partir de ahí la comparación dejó de ser cómoda para Tuenti. Fallaron cuatro cosas encadenadas:

  • La invitación pasó de filtro a techo. Servía para crear escasez cuando eras pequeño; cuando querías crecer fuera del instituto, era un muro que dejaba fuera a los adultos y a cualquiera que no tuviera un amigo dentro.
  • El público cumplía años. Tuenti mandaba entre los 14 y los 22. Al salir de la universidad, la gente necesitaba una red donde también estuvieran los compañeros de trabajo, los primos de Buenos Aires y los padres. Esa red era Facebook.
  • Solo existía España. Un español que se iba de Erasmus descubría que su red no servía para hablar con nadie de fuera. Facebook resolvía eso por definición.
  • El móvil. Tuenti nació en el navegador de un ordenador de sobremesa y su fuerza era el chat. WhatsApp se llevó exactamente ese uso a partir de 2010, y cuando Tuenti reaccionó con un rediseño centrado en mensajería y llamadas, en 2013, la conversación ya vivía en otro sitio.

¿Cuándo se apagó el muro y qué se avisó?

El cierre de la red social se ejecutó en febrero de 2016. No fue una caída súbita: la compañía anunció el final de las funciones sociales con semanas de antelación y habilitó una herramienta para descargar el contenido propio —fotos, álbumes y datos del perfil— en un archivo. Quien entró a tiempo se lo llevó. Quien no, lo perdió. Después, tuenti.com quedó convertido en la web de un operador de telefonía, y años más tarde Telefónica fue apagando también esa marca en España migrando a los clientes a O2.

¿Se pueden recuperar hoy las fotos de Tuenti?

No, salvo la copia que cada uno descargara en 2016. Y aquí la privacidad de la que Tuenti presumía se vuelve en su contra: como todo estaba detrás del formulario de acceso, ningún rastreador pudo copiar los perfiles. En el Internet Archive hay portadas, páginas de registro y notas de prensa, pero ni un solo álbum. No existe un espejo de Tuenti como sí existen volcados parciales de otras plataformas de la época, porque técnicamente nunca fue posible hacerlo desde fuera.

Eso deja una década entera de fotos de adolescencia española —2006 a 2016— sin ninguna vía de recuperación pública. La única esperanza para alguien que busque una foto concreta es que la tenga un contacto de entonces, en un disco duro o en aquel archivo de descarga que casi nadie llegó a abrir.