Páginas de error 404 con minijuegos: del dinosaurio de Chrome, que nunca fue una 404, al Tetris de Retool
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- sofia_salas

Las páginas de error 404 con minijuegos tienen un antepasado que casi todo el mundo cita y que, en rigor, no es una página 404. En septiembre de 2014, quien abría Chrome sin conexión se encontraba con la pantalla gris de siempre, el aviso de que no había internet y un pequeño tiranosaurio pixelado. Pulsando la barra espaciadora, el dinosaurio echaba a correr por el desierto saltando cactus. Aquella pantalla se convirtió en uno de los minijuegos más conocidos de internet, y desde entonces es habitual verla citada como «la 404 del dinosaurio», aunque nunca lo fue.
El dinosaurio de Chrome no es una página 404
La diferencia importa. Un error 404 lo devuelve un servidor: el navegador ha llegado a la web, ha pedido una página y el servidor le ha contestado que no la tiene. La pantalla del dinosaurio la genera el propio Chrome cuando ni siquiera puede salir a internet, con mensajes como ERR_INTERNET_DISCONNECTED. No hay servidor que conteste, ni código 404, ni web de por medio. Es una página de error del navegador, la de «estás desconectado».
Google contó su origen en 2018, en una entrada de su blog oficial por el cuarto cumpleaños del juego. Lo hicieron tres personas del equipo de diseño de experiencia de usuario de Chrome. La idea surgió a principios de 2014 y el juego llegó a Chrome en septiembre. Al principio no funcionaba en equipos antiguos, y en diciembre de ese año se publicó una versión corregida, como recogió entonces The Next Web. El nombre en clave interno fue «Project Bolan», por Marc Bolan, el cantante de T. Rex. Y la elección del animal tenía su chiste: quedarse sin wifi era volver a la prehistoria.
Cómo funcionaba y por qué tuvo tanto éxito
El juego era de una sencillez deliberada: correr, saltar y agacharse, con un movimiento rígido de píxel gordo que imitaba a los juegos antiguos. Con el tiempo llegaron los pterodáctilos y el modo nocturno. Para el décimo cumpleaños de Chrome, en septiembre de 2018, apareció una tarta en el desierto que, si el dinosaurio se la comía, le ponía un gorro de fiesta.
Su gran ventaja era que no había que buscarlo. Le salía a cualquiera que se quedara sin conexión en un tren, en un aeropuerto o en una oficina con la red caída. En la entrada de 2018, Google cifraba las partidas en 270 millones al mes entre ordenadores y móviles. Google añadió también una opción para que los administradores de empresas y centros educativos pudieran desactivarlo.
Hoy se sigue jugando sin necesidad de desconectarse: basta con escribir chrome://dino en la barra de direcciones.
Páginas de error 404 con minijuegos: quién las hace y para qué
El dinosaurio demostró algo que las páginas de error de verdad tardaron en aprender: que un callejón sin salida puede ser un sitio donde la gente se queda un rato. Para ver cómo están hoy, el mejor escaparate es 404s.design, una galería de páginas 404 que firma «FS» y que permite filtrar por tipo de interacción, entre ellas la de juego. Cuando la revisamos, a primeros de octubre de 2026, tenía 247 páginas recogidas y nueve llevaban esa etiqueta.
Los marcianitos de Coder
La 404 de Coder, una empresa de entornos de desarrollo, es un homenaje a los matamarcianos. Sobre un fondo oscuro flotan bichos pixelados, abajo hay un cuadradito blanco que hace de nave y el texto dice «Oops, something went wrong. Eat the bugs to return home». Se mueve con las flechas y se dispara con la barra espaciadora. El marcador de récord, según la captura de la galería, arranca en 404.
El Tetris de Retool
En la de Retool, una herramienta para construir aplicaciones internas de empresa, las piezas verdes de un Tetris caen por una cuadrícula y, en la captura de la galería, ya han formado un 4. Arriba, el aviso de que la página no se ha encontrado y un botón para volver a la portada.
Los villanos de Sidekick
Sidekick, una agencia creativa, montó un juego de disparos completo, con nivel, puntuación, tabla de récords y la misión escrita: «Defeat the villains and restore peace». Se juega con el teclado o arrastrando el dedo en el móvil.
El corredor de Pensatori Irrazionali
La de Pensatori Irrazionali es la más cercana al dinosaurio: un personaje que corre sobre una línea de horizonte, con su botón de «start game» y su marcador de récord. Lo curioso es el contraste, porque encima del juego el «Error 404» está escrito en una caligrafía inglesa de trazo finísimo.
El juego de preguntas de Mobbin
Y la de Mobbin, el archivo de pantallas de aplicaciones que patrocina la propia galería, no es un juego de acción sino un concurso: enseña la pantalla de una aplicación y pregunta de cuál es, con cuatro opciones y un contador de racha. Encaja con lo que vende, que es justamente eso, una colección de pantallas.
Quién paga un juego en una página de error
Si se mira quién hace estas páginas, el patrón salta a la vista. Coder y Retool venden herramientas a programadores. Sidekick y Pensatori Irrazionali son agencias que usan su propia web como muestrario. Mobbin vende a diseñadores. Son empresas cuyo público aprecia el detalle técnico y lo comenta, y para las que un juego escondido en la 404 funciona como pequeña campaña: alguien lo encuentra, hace una captura y lo comparte. Una tienda de muebles o un banco no ganan nada con eso.
Lo que no cambia es la parte técnica. Google recuerda en su documentación sobre errores de rastreo que las páginas de error personalizadas son para las personas y que el servidor tiene que seguir respondiendo con el código 404 para que no acaben indexadas.
Qué queda hoy
El dinosaurio sigue ahí, doce años después, y sigue sin ser una 404. Las 404 con juego se han quedado en un nicho de empresas tecnológicas y estudios de diseño, catalogadas en galerías como 404s.design, que avisa en su letra pequeña de que todas las capturas pertenecen a sus dueños y están ahí solo como inspiración. Quien quiera jugar a cualquiera de ellas no necesita perderse: basta con abrir la dirección de la 404 que enlaza cada ficha.