Los bloggers son tontos, breve historia de la blogosfera

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Los bloggers son tontos, breve historia de la blogosfera

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Son tontos y es posible aprovecharse de ellos. O al menos eso es lo que piensan algunos.

Las técnicas de la manipulación y el engaño como medios en pos de un fin, no son nada nuevo, el ser humano lleva poniéndolas en práctica miles de años.

Lo que sí es relativamente nuevo es el universo blogger; autodenominado blogosfera (blogsphere).

Qué cada día son más los blogs que aparecen en el medio y mayor el número de lectores es algo sabido por todos. Qué en consecuencia a ello su influencia social es cada vez superior no es asunto divino, más bien se trata de pura lógica.

Muchos se han dado cuenta de la potencialidad de la blogosfera, y muchos son los que babean imaginando las posibilidades de su explotación. Aunque claro, aun queda mucho camino por recorrer y de momento prácticamente todas las iniciativas al respecto toman un matiz poco más que anecdótico.

Y es que la blogosfera tiene un terrible punto flaco; su carácter endogámico. No se trata únicamente del hecho de que aquí todos intentan sólo barrer para casa, si no que con tanto barrido egoísta, al final no queda casi nada que barrer hacia afuera.

Las medidas de influencia de la blogosfera en el entorno social, es algo que me recuerda mucho a los recuentos de afluencia en las manifestaciones: Mientras los que están afuera dicen que son cuatro gatos, los que están dentro proclaman que están cambiando el mundo.

Comencé a rondar el mundo de los blogs en su inicio, y a mediados del 2002 creé mi primera bitácora. Jamás pretendí llevar la tarea más allá del campo personal, y hasta hoy en día creo haberlo respetado.

Pero una cosa no quita a la otra, y he pecado. Además he tratado mucho y con frecuencia el tema de las posibles posibilidades, de hecho ha sido inevitable, porque hubo un tiempo en el que en el panorama nacional apenas había poco más que unos cientos de bitácoras que embriagados por la emoción que embarga a quien se embarca en el inicio de una aventura, la tinta corría con fluidez al respecto, y las referencias, ideas y deseos hacia el futuro estaban a la orden del día.

La idea de que los weblogs pueden llegar a desbancar a los medios de información tradicionales (por mucho que pueda sorprender a algunos) no es nada nuevo. Se llevan haciendo los mismos comentarios y exponiendo las mismas teorías desde hace bastantes años, y es que el ejercicio del ego no tiene edad.

Y no es la única idea vieja, el pensar en como hacerse rico o famoso mediante una bitácora es algo igual de añejo.

Precedentes de éxito hay pocos, pero por pocos que haya son un cebo muy llamativo para el especulador de posibilidades. Por eso siempre se han llevado a cabo iniciativas e intentos al respecto, y las más destacadas, por supuesto, (y es que lo llevamos en la sangre) son las relacionadas con el engaño, la manipulación, o ambas a un tiempo.

Adentrándome un poco en el pasado, recuerdo uno de los casos que más repercusión tuvieron en su día; En los rincones más underground de reunión para bloggers, y de mano de quienes bien conocían por propia experiencia el carácter narcisita y endogámico de la blogosfera, nacía un siniestro personaje de gracioso nombre: borjamari.

La aparición de borjamari fue una pequeña revolución en el panorama nacional. Hasta aquel momento nadie se había metido con los bloggers, y el aire estaba lleno de castillos (castillos, palacios, fortalezas y torres), todo el mundo tenía la boca llena y de repente, llegaba un desconocido y se liaba a patadas con los sueños, aspiraciones e ideales de todo cristo.

Hay que pensar que hablamos de un tiempo, en cual la retroalimentación de enlaces llevaba la fama a algunos bloggers aunque solo fuera por narrar en sus bitácoras experiencias tan alucinantes y descriptivas como tirarse un pedo (con perdón). Aunque claro, a veces uno se pregunta si las cosas han cambiado realmente tanto, después de todo, aun actualmente, si algunos se peen (con perdón otra vez) la blogosfera se resiente.

La cuestión es que el personaje de borjamari dio mucho que hablar. A veces sagaz, cínico, punzante y acertado, y a veces pelota, desvariado y hasta aburrido. La cuestión es que borjamari hablaba de otros, y eso, en un lugar donde el amor propio es la mejor moneda de cambio no tenía precio.

Cabe destacar que por aquel entonces estaban muy de moda los directorios de bitácoras. Claro, el número permitía una categorización ordenada y todo el mundo quería ser referenciado. Hasta los mismos bloggers creaban sus propios directorios (todo sea por el servicio, o quizá por la visita). Había tantos directorios que algunos solo estaban abiertos a determinados grupos o colectivos; soñadores, risueños, amargados, oscuros y mil más. Pero el directorio por excelencia, embutido en un bonito diseño y de mano de un, en su época, bien afamado blogger, no era otro si no Bitácoras.net. Este era una referencia en el panorama, y lo era de verdad, por que apenas había otro lugar donde poder descubrir objetivamente una nueva bitácora a leer.

El trafico de bitácoras.net era elevado y su prestigio también, pero acabo decayendo con el paso del tiempo, cosas de la fama, y ocurrió lo que tenía que ocurrir; llegó bitácoras.com.

La llegada de bitácoras.com fue sonada, y muchos se tiraron de los pelos. El nuevo entró pegando muy fuerte y ofrecía todo los que su principal rival había dejado de ofrecer. En medio de tanto revuelo, para variar, los bloggers no hablaban de otra cosa. «Bitácoras net vs com» estaba a la orden del día. La historia tiene guasa, porque hubo de todo, desde la bienvenida más sincera hasta la crítica más extrema. De hecho incluso hasta se hackearon páginas, y se señaló a culpables muy posibles.

Y es que el poder (aunque desde fuera el poder de un portal o directorio de bitácoras sea un poder mínimo, desde dentro aparenta infinito) tiene un precio que algunos están dispuestos a pagar.

Otro de los ejemplos de manipulación más destacados llegaba poco después a la blogosfera, de mano del escritor argentino Hernan Casciari, quien además,a buenas o malas, contó luego con el apoyo divulgativo de bitácoras.com y borjamari.

Hernán Casciari, también creó un personaje: La mujer gorda. Con el que en un blog bajo mismo nombre, esa mujer, madre en una curiosa familia, narraba unas experiencias poco ortodoxas en tono humorístico.

La agudeza argentina para el humor de Casciari y su constancia, junto al apoyo recibido y una enorme campaña publicitaria que él mismo diseñó en su blog, logró su objetivo; engañar a los lectores y/o llamar su atención, así durante bastante tiempo se habló del tema, y fueron muchos quienes creyeron y siguieron a Mirta.

De hecho el blog de La mujer gorda, alcanzó uno de los mayores méritos que puede concederse a un blog; su edición en papel en forma de libro.

Casciari siguió en su línea creando personajes para manipular la creencia del lector, planeando en cada ocasión con antelación el tema y contando siempre con distintos apoyos. De momento, aunque no se ha quedado corto, no ha vuelto a tener tanto éxito como la primera vez, pero quien sabe que depara el futuro.

Estos ejemplos que he citado hasta ahora retrocediendo un poco en el pasado blogosferico, tienen otro denominador común y es que independientemente del resultado que pretendían (fuera este egocéntrico o económico) han trabajado sus propios recursos, y las manipulaciones que hayan podido llevar a cabo son fruto de sus propios méritos.

Pero el tiempo pasa y las formas cambian.

Crear no es fácil, eso es algo que sabemos todos. Por eso damos valor a quien hace el trabajo. El ingenio y la creatividad son dones y no todo el mundo puede hacerlo.

Exacto, esto tampoco es nuevo, en la blogosfera se ha tratado muchas veces el tema en el pasado, pues mientras aquí estábamos en pañales, en el extranjero la blogsphere estaba en la pubertad y los recursos, ideas y servicios que ofrecía eran muy superiores frente a los que nosotros disponíamos. Muchos bloggers aquí, hablaban continuamente del tema porque sabían que la organización y la difusión de esa información generada en el exterior era interesante y atraería visitas. En aquel entonces esto era una necesidad, y algunos bloggers de la época se pusieron manos a la obra, un ejemplo a destacar es la labor de Antonio con tramontana; hoy en día blogpocket.

El problema está en que el asunto ha evolucionado, y lo que en el pasado era una necesidad hoy en día parece una competición: Hay más lectores, hay más interacción, pero la creatividad sigue en minoría, así que la única solución parece ser el jugar a ver quien referencia más rápido y más veces. No es de extrañar pues el ritmo frenético de posteo de algunos bloggers que parece que se les vaya a salir la lengua, pues hay mucha competencia y hay que ser el primero.

Esto ocurre por un motivo muy simple, el mismo con el que inicio este post; los habitantes de la blogosfera valoran más el hecho de llevarse el mérito por informar que la información en sí. Luego, ese es el principal motivo por el cual la blogosfera aun queda lejos de los medios tradicionales de información.

Claro que tal actividad competitiva por el mérito y las visitas tiene su lado oscuro, y de tanto referenciar lo que otros hacen ( o peor aun referenciar lo que otros referencian que otros referencian que otros hacen). Al final no sólo se confunde al receptor quien acaba no sabiendo que ha hecho quien, si no que copiar no sólo parece volverse lícito si no que se acaba convirtiendo casi en un arte, y al final hasta aparecen posibles plagios que parecen un favor y son, por ello, recompensados.

Hay más. Pues también hay quienes carecen de suficientes escrúpulos para intentar llevar la manipulación a un grado aun más alto. Ya no basta con obtener el relativo (relativísimo) beneficio mediante la difusión (o sin difusión) del trabajo de otros, si no que se intenta manipular a terceros para que ellos mismos generen ese beneficio en pos de un interés privado.

Pero todo es cuestión de tiempo, porque todo evoluciona, y la blogosfera al final evolucionará también. Sistemas más democráticos, abiertos, de difusión informativa como digg.com o en castellano meneame.net son la prueba de ello. Y cuando estos servicios se pulan y se libren de ciertos lastres iniciales, dando de sí todo lo que pueden dar. Los conceptos de egocentrismo en la blogosfera quedarán atrás poco a poco en favor una pluralidad mayor. Las cosas cambiaran mucho, y los explotadores de la manipulación deberán tomar un rumbo diferente o simplemente quedarse atrás.

Aunque claro, todo esto lo digo yo. Ni mas ni menos que Yo, que durante año y medio he estado totalmente alejado de la blogosfera, que formo parte de una comunidad bitacoril extremadamente cerrada, que en vez de citar fuentes posteo cuentos creyendo que voy a hacer soñar a alguien, que doy lecciones morales que debería aplicarme a mi mismo. Yo, que no hablo de Fon ni participo en los proyectos bitacoriles, que creo que el copyleft es un nuevo tipo de baile, que no salgo en el top 500 de bitácoras.com o en las listas de Atalaya. Yo, que ni pinto, ni corto, ni canto, voy y sin saber nada, escribo con narración pésima y mala ortografía, tres hojas diciendo esto, y peor aún, lo hago reforzado por el peso y el potencial de todos mis lectores (sí, los cuatro).

Ahí es nada.